martes, 24 de marzo de 2015

A propósito de La Invención de lo Cotidiano de Michel De Certeau.

La Invención de lo Cotidiano nos ofrece un placentero itinerario poético por el mundo de lo cotidiano, en busca de un encuentro con distintas maneras de observar, percibir y contar la vida ordinaria desde adentro.
Este texto es fruto de una investigación que la DGRST (Delegaciòn generale a la recherche scientifique et technique). Solicita a De Certeau para analizar los problemas de la cultura y la sociedad francesa. La investigación se sitúa entre 1974 y 1978, y se publica en 1979 en dos tomos: La Invención de lo Cotidiano:1. Artes de Hacer y 2.Habitar, cocinar.
En su primer tomo Artes de Hacer, desarrolla el planteamiento teórico de la investigación. El mismo autor ofrece una presentación:
“La investigación nace de una interrogante sobre las operaciones de los usuarios, supuestamente condenados a la pasividad y a la disciplina.


Las “maneras de hacer” cotidianas van a ser el centro de atención de la investigación. Partiendo de la relación producción – consumo, y entendiendo  consumo como el acto de usar, apropiarse y practicar todo, objeto producido (una manzana, un programa televisivo, un plan urbanístico o una reseña virtual)
De Certeau se interesa por la practica del hombre común,  sus peripecias para gestionar opciones cotidianas, indisociables de un resolutivo “arte del hacer”.
Para ello, tres temas atraviesan el texto ofreciendo distintas miradas: el uso y el consumo, la creatividad cotidiana y la formalidad de las practicas

Michel De Certeau.
1925-1986.
Mediante distintas maneras de hacer en el interior de las
Estructuras, los usuarios se apropian del espacio organizado y modifican su funcionamiento. Para el autor, de lo que se trata es de exhumar las formas que adquiere la creatividad dispersa, táctica y artesanal de los grupos y los individuos.
Lo que el autor define como el “pensamiento que no se piensa, fija su atención en la practica de la lectura y en las practicas de espacio, mientras que en el segundo tomo Habitar y Cocinar, desarrolla la investigación en las maneras de habitar un barrio y el ritual cotidiano de cocinar en casa.
En Artes de Hacer, establece las relaciones entre la escritura, la lectura y el habla y entre el espacio pensado y definido y el practicado y transformado. Entendiendo todo acto de consumo como una practica de lectura, y toda producción como un acto de escritura, la nuestra es una sociedad convertida en texto y lectura, agotadoramente lectora de mensajes verbales de imágenes, de sonidos… de todo un espectáculo para la mirada.

Google map. Vista aérea, parte nor-oriental Ciudad de Cùcuta.

 
Esta mirada es, sin embargo todo menos pasiva. La vida cotidiana toma textos escritos y construye relatos, lee mapas e imagina recorridos, encuentra lugares y practica espacios, toma sentidos literales y abre caminos figurados que metaforizan el orden, construye nuevos sentidos y le dan sentido propio. Aventuras narradas que producen geografías de acciones y derivan hacia solamente un supuesto los lugares comunes de orden, no constituyen solamente un supuesto de las enunciaciones peatonales y las retoricas caminantes.

Vista aérea desde avión comercial. Parque Santander antes de remodelaciòn. Cùcuta.
Este planteamiento abre las puertas a la segunda parte de la investigación, habitar, cocinar  donde se pretenden trazar los rasgos de una cotidianidad concreta. En habitar encontramos todo un ejercicio de dilucidación de las practicas culturales de los usuarios de la Ciudad en el espacio de su barrio. En el barrio acontece escenario de una vida cotidiana llena de tácticas, compromisos y conveniencias, estructura aglutinante de relatos y aventuras urbanas. Cocinar se ubica en el espacio privado de la familia y sus múltiples relaciones para dar cuenta del arte de manipular y gozar los alimentos y el espacio de la memoria compartida.  




No hay comentarios:

Publicar un comentario