UNIVERSIDAD DE PAMPLONA
FACULTAD DE ARTES Y HUMANIDADES
Historia de las Manifestaciones Artísticas IV.
Sesión lunes 5 de septiembre.En aquella sesión mencionábamos la gran importancia de este artista referente para la Historia del Arte. No solo cierra con broche de oro el elegante arte dieciochesco, sino que anticipa la libertad creativa que adoptarían los creadores románticos y anuncia las innovaciones formales del impresionismo y del expresionismo, a la vez que remite por su versatilidad a los grandes maestros de la pintura, como Velázquez y Rembrandt, y prefigura en su paleta y en la fantasía desbordada de grandes artistas del S.XX, como Otto Dix (1892-1969), Pablo Picasso (1881-1973) o Francis Bacon (1909-1992).
Autorretrato en el taller. 1790 - 1795). Visto en una suerte de contraluz. Goya coloca al espectador del lienzo en el lugar de un hipotético espejo donde acaso se reflejaba la imagen del pintor.
La obra de Goya, gran parte de la cual se conserva en el Museo del Prado, en Madrid. La asombrosa cantidad de lienzos de Goya que hay en este museo permite al visitante realizar un itinerario completo de su evolución pictórica Allí se pueden constatar sus diferentes etapas en las que plasma sus temáticas y los modos de estilos al trabajarlas.
Goya fue un pintor a la moda rococó cuando la moda rococó se había extinguido en Europa. Fue un pintor ilustrado, pero refractario al neoclasicismo. Fue un pintor de vigorosa personalidad, pero en un tiempo en el que la pintura española carecía de personalidad. Fue un pintor decorativista en sus orígenes, academicista, cuando a ello le animaron sus ambiciones cortesanas, y expresionistas con un siglo de anticipación en obras como Dos viejos comiendo (hacia 1820-1823), donde representa con una extrema dureza la visión angustiosa de la vejez como suprema maldición un tema de larga tradición en la literatura española. En la línea de la más honda vena expresionista, la guía plasmada en las bocas desdentadas de dos siniestros viejos, adquiere un matiz casi diabólico.
Goya fue también considerado por algunos críticos precedente del impresionismo, por su obra que lleva el título de la (Lechera de Burdeos 1828) o del simbolismo, por el Coloso o el pánico, pero en su conjunto de grabados (Caprichos, Tauromaquia, Desastres, Disparates) es inclasificable por los extraños dibujos que entran en sus trabajos de final de su vida.El sueño de la razón se titula esta obra. Goya se refiria, a este mundo irracional que todos tenemos en nuestro interior.En estas series el Maestro realizó en clave de crítica social, un brutal retrato de la España de finales del S. XVIII representando, a partir de siniestros y grotescos personajes y animales (brujas, monstruos etc.), la estulticia, la hipocresía, la ociosidad o el poder del clero.
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